Artículos » La seriedad de la Homeopatía

Los homeópatas estamos acostumbrados a que muchos de nuestros colegas alópatas (aquellos que ejercen solamente la medicina oficial), denuesten a la Homeopatía. Muchos de nuestros pacientes se sienten ofendidos por los comentarios que al respecto realizan algunos médicos convencionales.

Estamos seguros que no es por una actitud mal intencionada, sino que no hay suficiente conocimiento del tema.
Estos profesionales desconocen que el nacimiento de esta noble medicina se remonta a finales del siglo XVII (hacia 1790), cuando un médico alemán, el Dr. Samuel Hahnemann, comienza a poner en práctica un principio curativo conocido desde la Antigüedad: Similia similibus curantur (curar por el similar) o Ley de la Similitud al cual le agrega dos descubrimientos de su propia inventiva, la preparación del remedio diluido infinitesimalmente (donde la sustancia no se puede medir con los métodos convencionales) y la sucusión (procedimiento por medio del cual se agita mecánicamente la dilución, activando las propiedades intrínsecas del medicamento por frotación molecular).

Es justamente esta forma de preparación medicamentosa la que nunca fue aceptada por la medicina ortodoxa, que basa su accionar en principios químicos materialistas. Por este descubrimiento, Hahnemann sufrió largos exilios y serias afrentas a su persona.

Pero actualmente los conocimientos han avanzado y lo que antes parecía una quimera, hoy se acerca a una realidad cuyo fundamento científico puede estar dado por la física cuántica. Es así como los claustros de la medicina ortodoxa, otrora cerrados a nuestro arte y ciencia, se están abriendo para conocer qué es la Medicina Homeopática. Las Facultades médicas argentinas están comenzando a hablar de Homeopatía en forma seria y como parte del plan de estudios.

Esas mismas facultades por la que hemos pasado todos los médicos, nos han enseñado una y solamente una de las tantas formas de tratar a la persona enferma. Pero hoy el paradigma materialista se está derrumbando y corren nuevos aires en la ciencia médica. Nos estamos acercando al ser humano integrado en cuerpo, alma y espíritu, algo que la Homeopatía nunca dejó de considerar.

Y volviendo a los inicios, la historia nos demuestra que esta noble medicina fue perseguida y discriminada de los círculos médicos tradicionales. Sin embargo, el peso de la verdad fue muy grande y comenzó a tener un lugar en el mundo, a pesar de todo.
Con la celebración de los primeros congresos, en 1829, se expandió cada vez más y por supuesto, Argentina no estuvo ajena a este suceso.

Se considera que el Dr. Darrozsin fue el primer médico homeópata que actuó entre nosotros. Fue perseguido por el Protomedicato, encarcelado y expulsado por sus actividades en 1846.En 1865 se funda la Sociedad Hahnemanniana Argentina, que el 25 de mayo de 1869 da a publicidad el Boletín Homeopático. Esta institución es el primer antecedente de nuestra querida Asociación Médica Homeopática Argentina (AMHA), fundada en 1933, hacedora de eximios profesionales reconocidos internacionalmente. Ellos propiciaron la fundación de otras escuelas en el ámbito local y en diversas partes del mundo.

Así es como la Homeopatía Unicista se expandió cada vez más y esto llevó a que en 1925 se estableciera la Liga Médica Homeopática Internacional, en Rotterdam, Suiza, institución que agrupa a las diferentes asociaciones y escuelas homeopáticas de todo el mundo.

Mientras tanto en nuestro país, la Homeopatía fue creciendo extraordinariamente y fue ese el momento en que las instituciones más importantes, creyeron conveniente agruparse dentro de una entidad rectora sin perder sus respectivas individualidades. Esto ocurrió el 23 de abril de 1995 y así nació la Federación de Asociaciones Médicas Homeopáticas Argentinas (FAMHA).

La FAMHA se creó tomando en cuenta los siguientes objetivos:
1) Nuclear a las instituciones vinculadas a la investigación, docencia y difusión de la Doctrina Médica Homeopática sustentada por el descubridor de la Homeopatía, el Dr. Samuel Hahnemann
2) Brindar a sus asociados la más completa y actualizada comunicación de los estudios y progresos científico-terapéuticos en el campo de la Medicina Homeopática.
3) Favorecer la implementación de las actividades de sus afiliadas.

Siguiendo esta evolución y en vistas de la creciente cantidad de homeópatas, el 16 de diciembre de 1999 se creó el Colegio de Médicos Homeópatas de la República Argentina, que es un registro nacional de los profesionales que ejercen la Homeopatía Unicista. Su función es jerarquizar el ejercicio de la misma, agrupando a los médicos que la practican responsablemente. Cada uno de nosotros tiene un número de registro. Es importante que esto lo sepa el paciente, para que tenga la seguridad que está en manos de un profesional con capacitación adecuada.

Anualmente tenemos un Congreso Internacional, avalado por la LMHI, que se celebra en diferentes partes del mundo. En 2007 fue en la ciudad de Puebla, México. Este año fue en Ostende, Bélgica. A estos se agregan los congresos locales. En Argentina, los celebramos cada dos años con el aval de nuestra federación, la FAMHA.

Estas actividades, además de la docencia que muchos ejercemos en la escuela de nuestra asociación, nos capacitan continuamente y nos obligan a su vez a investigar y a presentar trabajos científicos. Por todo esto, la Homeopatía argentina es considerada una de las más importantes del mundo. Con esta sucinta y resumida información se podrá deducir la seriedad con la que trabajamos los homeópatas. Detrás de cada uno de nosotros, hay un trabajo que lleva casi doscientos años de experiencia. Fuimos formados en la alopatía y nuestro espíritu crítico nos hizo conocer esta hermosa medicina, la Homeopatía Unicista, que a diferencia de lo que muchos de nuestros colegas creen, es ejercida con responsabilidad y criterio médico.

Como ha dejado escrito nuestro maestro en un corto ensayo titulado "La elección del médico: "Antes de elegir vuestro médico, observad cómo se comporta con los enfermos pobres y si en su gabinete, cuando está solo, se ocupa de trabajos serios".
De sus enseñanzas hemos aprendido a ser mejores personas para ser mejores médicos.